Detectives VIP

LAS CELEBRITIES DE HOLLYWOOD RESUELVEN SUS PROBLEMAS CONTRATANDO DETECTIVES (5)

 

JORGE COLOMAR, INVESTIGATOR DETECTIVES, SE PONE, JUNTO CON SU EQUIPO, A TU DISPOSICIÓN, ESTES DONDE ESTES: BARCELONA, MADRID, GIRONA, BILBAO, SEVILLA...

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           MADONNA CONTRATA UN DETECTIVE PARA RECUPERAR A SU HIJO ROCCO

Según ella, el menor fuma, caza en el campo inglés y no está escolarizado, lo que usará en el juicio Rocco Ritchie se "rebela" contra Madonna.

Madonna (57) ha contratado detectives privados para que espíen la vida cotidiana de su hijo Rocco (15) en Inglaterra, según han publicado medios estadounidenses. Ella considera que el chico "vive peligrosamente" con su padre porque éste no impone reglas ni normas de comportamiento al adolescente. Además, y según ella, el menor fuma, caza en el campo inglés y no está escolarizado. Estos son los agravios que aduce la reina del pop y que sustentarán su caso ante el juez para mantener la custodia de Rocco.

El director de cine Guy Ritchie (47) se mantiene en silencio y recuerda las leyes de protección de menores que rigen en Inglaterra y Gales. Sí que tuvo que reconocer ante el juez que permitió que Rocco se quedara en Navidad en Londres aunque una jueza de Nueva York ordenara el traslado del chico a la Gran Manzana para pasar las fiestas con su madre. El menor estaría siendo escolarizado con un profesor privado en casa, lo mismo que hacen otros famosos, como Emma Thompson con su hija Gaia. El lunes pasado Guy y Rocco fueron fotografiados de nuevo por las calles de Londres con sus bicicletas. Rocco cometiendo la irregularidad de pedalear en la acera peatonal hasta que su padre lo llamó al orden. Los agravios de la reina del pop, que permanece de gira con su espectáculo Rebel Heart por Asia hasta el mes de marzo, no facilitan el acuerdo al que tendrán que llegar ella, Ritchie y Rocco, que con 15 años es, oficialmente, menor pese a que su opinión deberá tenerse en cuenta. El chico quiere quedarse con su padre y la familia de éste, su mujer Jacqui y los tres pequeños nacidos del matrimonio, en Inglaterra. El acuerdo judicial que se mantuvo hasta las pasadas Navidades establecía que Rocco residía con Madonna y los hijos de ella (Lourdes, David Bamba, adoptado con Ritchie y otro hijo adoptado por la cantante) y visitaba al padre en estancias fijadas entre los dos adultos. Este acuerdo se rompió en las pasadas Navidades cuando Rocco se resistió a cumplir el calendario fijado para él.

 

Detectives a cargo de los infractores

 

 

 

Algunos empresarios demandados por entidades de gestión de derechos de autor están siendo condenados por los tribunales a pagar también los gastos de los detectives privados que les descubrieron infringiendo la ley. Es una circunstancia que únicamente se da en el derecho civil, fundamentalmente en la especialidad mercantil.

«Si los demandantes lo piden, no es raro que se acuerde. Es más, en una de las normas que regulan la autoría intelectual de obras se recoge expresamente esa posibilidad», explica a este diario un magistrado.

DETECTIVES SUI GENERIS

En las dos últimas décadas, he conocido a unos cuantos representantes de este gremio, algo denostado por el cine, la televisión y hasta por el lenguaje. Las infidelidades y la comprobación de las bajas laborales siguen siendo los encargos más comunes que reciben. Pero hay unos cuantos de ellos que han protagonizado episodios que ni el cine negro ni los grandes de la literatura podrían haber ideado.

No lucen largas y raídas gabardinas, ni tienen botellas de whisky escocés en los cajones de sus despachos, ni se parecen al Sam Spade de Hammett que encarnó Humphrey Bogart. Al menos los detectives privados que yo conozco se alejan de los cánones del cine negro americano. Ni siquiera son tan duros como el Germán Areta creado por José Luis Garci e interpretado por Alfredo Landa en El crack. Tampoco se dedican en exclusiva a perseguir infidelidades ni a espiar a políticos, como podría parecer a tenor de los sabido en los últimos tiempos.

En las dos últimas décadas, he conocido a unos cuantos representantes de este gremio, algo denostado por el cine, la televisión y hasta por el lenguaje, que les ha reservado epítetos como sabuesos o huelebraguetas. Las infidelidades y la comprobación de la veracidad de las bajas laborales siguen siendo los encargos más comunes que reciben, de los que viven la mayoría de los 3.000 investigadores privados con licencia en España. Pero hay unos cuantos de ellos que han protagonizado episodios que ni el cine negro ni los grandes de la literatura del género podrían haber ideado. Fue un despacho de detectives quien estaba detrás de la investigación periodística que acabó con la carrera de Ramón Calderón como presidente del Real Madrid cuando se descubrió la presencia de falsos compromisarios en una asamblea del club. Y fue un investigador privado quien grabó a Ignacio González durante un viaje a Colombia, imágenes que luego fueron difundidas en varios medios.

Los detectives, pese a lo que hemos visto en el cine, no pueden esclarecer delitos. Tienen muy bien delimitadas sus funciones Los detectives, pese a lo que hemos visto en el cine, no pueden esclarecer delitos. Tienen muy bien delimitadas sus funciones y cuando tienen noticia de la comisión de un delito, deben comunicarlo a la policía y así lo hacen la mayoría. Hay uno de ellos, especializado en delincuencia económica, que está detrás de varias grandes operaciones contra la corrupción y el crimen de cuello blanco. Gerardo Díaz Ferrán, el expresidente de la CEOE, y el liquidador Ángel de Cabo están entre rejas gracias a que el despacho de abogados que representaba a los acreedores de Díaz Ferrán contrató los servicios de este detective, que encontró una buena parte de los bienes que el expresidente de Marsans quiso hurtar a la justicia y a sus acreedores. El mismo investigador descubrió una multimillonaria estafa a dos hermanas de la nobleza española perpetrada por un abogado y el hermano de éste, un párroco, confesor de las nobles. Este mismo investigador, para quien no existen las fronteras a la hora de encontrar propiedades o dinero en cuentas bancarias, fue quien identificó al pederasta del que hablaba en la última entrega de La Pringue.

“Si no te falta trabajo, no necesitas salir en la tele. Los que veas en la tele de mi gremio, es que están a dos velas”, me repite muchas veces un detective de los que nunca quieren estar delante de los focos. Me lo decía en referencia a Método 3, la archiconocida agencia barcelonesa, hoy en liquidación y con sus informes a la venta al mejor postor.

El detective más cinematográfico que conozco vive en la costa catalana, alejado del ruido y disfrutando de los beneficios de una carrera en la que no le ha faltado de nada: cruzó la frontera entre Francia y España con un empresario que debía millones a sus trabajadores secuestrado en el maletero de un coche y hasta ha resuelto varios crímenes. Altísimo, de manos y pies grandes, de hueso ancho, con voz profunda, adiestrado en el ejército, Jorge Colomar es capaz de pilotar aviones y sí sería capaz de  protagonizar una serie con su nombre. Fue él quien esclareció el crimen de Antonia Torres, una joven de 19 años que desapareció sin dejar rastro. La policía cerró el caso como una fuga, pero ocho años después la madre llamó a una vidente que estaba en un programa de radio nocturno y la adivina le dijo que su hija estaba muerta. El detective oyó el programa y se puso en contacto con la madre de la chica, que le contrató. El investigador ese entrevistó con todos los amigos de Antonia y descubrió que tenía un novio; se enteró de que la chica estaba embarazada en el momento de su desaparición, algo que sólo sabían dos de sus amigas íntimas; y habló mucho con el novio de Antonia, hasta que le hizo incurrir en varias contradicciones.

Con el informe que elaboró se presentó en el Grupo de Homicidios de la Policía de Zaragoza, que sólo tuvo que confirmar el trabajo que había hecho el detective, gracias al que el novio de la víctima pudo ser condenado a 20 años de prisión. Incluso dieron con los restos de Antonia: unos huesos en una vieja cabaña de pastores entre los que se encontraba un fragmento de cráneo con un agujero correspondiente a una bala del calibre 22. La chica fue asesinada por su novio cuando éste se enteró de que estaba embarazada y ante su resistencia a abortar.

Manuel Marlasca

Nuestro Sherlock Holmes

Detectives Barcelona

Desde la llegada de la ciencia forense al estilo CSI, la labor de los detectives privados en los grandes crímenes parece tener poca cabida. Las caras pruebas periciales, el ADN como testigo... llevan a pensar en los private eye, como los llaman en EE.UU., como una especie a extinguir, condenados a investigar adulterios o falsas bajas laborales y cobros a seguros.

Por eso, cuando uno se encuentra con una historia como la de Jorge Colomar hasta se emociona. Tras entrar como ayudante en una agencia de detectives de la España anterior a la democracia, Colomar fundó en 1978 su propia empresa. Con masters en investigación y seguridad en EE.UU. e Israel, tiene una diplomatura en Dirección de Seguridad de Empresa por ICADE y fue el primer detective del país que tuvo autorización para investigar asuntos criminales, según explica en su web. Varios de sus investigaciones, como el ‘El asesinato de Caspe’, ‘El asesinato de Esperanza Comas’ o el de ‘Ramón Laso, el doble parricida de Amposta’; han aparecido en los medios de comunicación. Tanto que un reportaje sobre él de El País en 1990 se tituló “Los casos resueltos del sabueso Colomar”. En él explican que es “ex legionario, escritor de libros de filosofía oriental y piloto de aviación privado”, además de desmesuradamente alto y que su agencia, al menos entonces, se dedicaba principalmente a investigar “temas financieros y de espionaje industrial, líos de faldas y muy de cuando en cuando asesinatos”.

El siguiente gran reportaje sobre él, no sobre sus casos, fue hace unos pocos meses en el programa de La Sexta Equipo de Investigación, donde lo localizan tras “semanas de espera”.
Ha cambiado su oficina en Barcelona por otro en un pueblo a 30 kilómetros de Girona. En su pequeño despacho, rodeado de libros de criminología, Colomar fuma un cigarro. Tiene 61 años y un bigote a lo Tom Selleck. Define a los detectives privados como personas muy observantes de la justicia. Sus honorarios, bastante elevados, garantizan los mejores resultados que el dinero puede comprar. Quizá su último caso mediático sea la mejor prueba. Gracias a él se detuvo a Ramón Laso, un parricida convicto en 1990 que, para poder continuar con la relación sentimental que mantenía con su cuñada, mató al marido de esta y a su propia mujer. Laso fue este pasado octubre declarado culpable por un jurado popular, siendo el primer caso en España en el que hay condena sin haber ni cadáver, ni restos biológicos, ni confesión. En esa primera entrevista con El País, Colomar aseguraba no soportar a los periodistas, pero reconocía que de vez en cuando se hace pasar por uno para lograr sus objetivos. Cuando habla con La Sexta, avisa que si la pregunta no le interesa, se sale por “la calle del medio". Aparte de la información que se aporta en esta página -ver vídeos- sobre Jorge Colomar hay mucha información en internet. Los servicios que presta su agencia Investigator Detectives se ecuentran aquí, en esta web. Y también en Jorge Colomar Detective y en Jorge Colomar Detectives.

 


Carlos Carabaña

 

 

 

 

 

 

 


Desde la llegada de la ciencia forense al estilo CSI, la labor de los detectives privados en los grandes crímenes parece tener poca cabida. Las caras pruebas periciales, el ADN como testigo... llevan a pensar en los private eye, como los llaman en EE.UU., como una especie a extinguir, condenados a investigar adulterios o falsas bajas laborales y cobros a seguros.

Por eso, cuando uno se encuentra con una historia como la de Jorge Colomar hasta se emociona. Tras entrar como ayudante en una agencia de detectives de la España anterior a la democracia, Colomar fundó en 1978 su propia empresa. Con masters en investigación y seguridad en EE.UU. e Israel, tiene una diplomatura en Dirección de Seguridad de Empresa por ICADE y fueel primer detective del país que tuvo autorización para investigar asuntos criminales, según explica en su web. Varios de sus investigaciones, como el ‘El asesinato de Caspe’, ‘El asesinato de Esperanza Comas’ o el de ‘Ramón Laso, el doble parricida de Amposta’; han aparecido en los medios de comunicación. Tanto que un reportaje sobre él de El País en 1990 se tituló “Los casos resueltos del sabueso Colomar”. En él explican que es “ex legionario, escritor de libros de filosofía oriental y piloto de aviación privado”, además de desmesuradamente alto y que su agencia, al menos entonces, se dedicaba principalmente a investigar “temas financieros y de espionaje industrial, líos de faldas y muy de cuando en cuando asesinatos”.

El siguiente gran reportaje sobre él, no sobre sus casos, fue hace unos pocos meses en el programa de La Sexta Equipo de Investigación, donde lo localizan tras “semanas de espera”.
Ha cambiado su oficina en Barcelona por otro en un pueblo a 30 kilómetros de Girona. En su pequeño despacho, rodeado de libros de criminología, Colomar fuma un cigarro. Tiene 61 años y un bigote a lo Tom Selleck. Define a los detectives privados como personas muy observantes de la justicia. Sus honorarios, bastante elevados, garantizan los mejores resultados que el dinero puede comprar. Quizá su último caso mediático sea la mejor prueba. Gracias a él se detuvo a Ramón Laso, un parricida convicto en 1990 que, para poder continuar con la relación sentimental que mantenía con su cuñada, mató al marido de esta y a su propia mujer. Laso fue este pasado octubre declarado culpable por un jurado popular, siendo el primer caso en España en el que hay condena sin haber ni cadáver, ni restos biológicos, ni confesión. En esa primera entrevista con El País, Colomar aseguraba no soportar a los periodistas, pero reconocía que de vez en cuando se hace pasar por uno para lograr sus objetivos. Cuando habla con La Sexta, avisa que si la pregunta no le interesa, se sale por “la calle del medio”.

Aparte de la información que se aporta en esta página -ver vídeos- sobre Jorge Colomar hay mucha información en internet. Los servicios que presta su agencia Investigator Detectives se ecuentran aquí, en esta web. Y también en Jorge Colomar Detective y en Jorge Colomar Detectives.


Carlos Carabaña

 

 



Carlos Carabaña

 

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